jueves, 10 de mayo de 2012

Capitulo 002 - Segunda Parte (LIBRO 02)

Tenía puedo un delicado traje gris, más del siglo XXI a lo que ella acostumbraba a vestir, aunque resaltaba su severa belleza. El cabello obscuro de la señora Bethany estaba recogido en un elegante rodete, y un par de aretes brillante colgaban de sus orejas. Mientras miraba a los estudiantes, sus ojos oscuros se entornaron, como si fuéramos difícilmente visibles para ella.
– Bienvenidos a Mandalay – Su voz recorrió al gran hall. Todo el mundo se enderezó – Algunos de ustedes ya han estado aquí antes. Otros han escuchado sobre la Academia Mandalay por años, tal vez por sus familias y se habrán preguntado si alguna vez podrían llegar a unirse a esta escuela –
Era prácticamente el mismo discurso que el del año pasado, pero lo escuché de manera diferente esta vez. Oí las mentiras encubiertas cuidadosamente en sus frases, la manera en que le estaba hablando a los vampiros de la habitación que han estado aquí décadas o siglos.
Como si leyera mis pensamientos, me miró. Su mirada cortó en dos a la muchedumbre hasta llegar a mí. Me tensé, en parte, esperando a que me acusara de haber irrumpido en su casa mientras ella no estaba. Pero hizo algo más sorprendente. Abandonó su podio.
– La Academia Mandalay significa algo diferente para cada persona que viene aquí –comenzó la señora Bethany – Es un lugar de aprendizaje, un lugar de tradición, y para otros este lugar es un refugio –
“Solamente si eres un chupasangres nocturno” pensé “En todos los demás casos, de refugio, nada”

Con una mano, gesticulo alrededor de los alumnos nuevos, y sus larguísimas uñas brillaron rojizas con la luz que se filtraba por las ventanas. Para mi asombro, ella señaló a los alumnos humanos, pero, por supuesto, ellos no entendieron el por qué.
–En plan de pasar la mayoría e su tiempo en Mandalay, tienen que aprender qué significa esta escuela para sus compañeros de clase. Ese es el porque yo elegí a los que entre ustedes tienen más experiencia para mantener a los nuevos alumnos con nosotros. Acójanlos entre sus alas. Interésense en sus vidas, sus gustos y sus pasados. Solamente de esa manera, la Academia Mandalay podrá completar su gran esfuerzo –
Algunos estudiantes aplaudieron con incertidumbre, los humanos que no sabían a qué se refería.
–De acuerdo, eso fue raro – murmuró Victorio entre el murmullo – Si no la conociera mejor, pensaría que la señora Bethany nos está invitando a ser amigables a todos y con todos –
Asentí. Mi mente estaba trabajando. ¿Por qué quería la señora Bethany que los vampiros se acercaran a los humanos? Si ella no querías que estos fueran heridos – y aún pienso que ella no lo quiere – ¿qué fue eso del final?
– Las clases comienzan mañana – La sonrisa superior y familiar había retornado al rostro de la señora Bethany –Tómense este día para hablar con sus compañeros y conocer a los nuevos estudiantes. Estamos encantados de tenerlos aquí y esperamos que pasen todo su tiempo en Mandalay –
– ¿Crees que está siendo más compasiva con nosotros? – Victorio  se volvió hacia mí cuando el tumulto comenzó a gritar.
– ¿La señora Bethany? ¿difícilmente? – Por un momento consideré preguntarle a Victorio  sobre el misterio de la “política de admisión de humanos al colegio”. Él era inteligente, y a pesar de que respetaba a la señora Bethany, no tomó lo que ella dijo como un credo. Además, él había errado por el mundo por más de tres siglos; probablemente tenía mucha experiencia y tomaría mi pregunta de un modo diferente al que lo haría alguien más y me respondería algo verdaderamente interesante. Pero tal vez Victorio  entendería que lo estoy preguntando por mi relación con Gastón, algo de lo que no quería acordarse.
Justo después, Victorio  saludó a alguien, sin decir a quién entre todo ese tumulto, especialmente debido al hecho de que probablemente fuera amigo de todos.
–Te veo luego ¿de acuerdo?
–Por supuesto – Le respondí después de que haya comenzado a caminar,
Por un momento me sentí sola sin él. Estaba rodeada de vampiros: vampiros reales, sensuales y poderosos, con siglos de experiencia detrás de su belleza, de sus jóvenes rostros. Yo todavía no era completamente un vampiro, y la distancia entre nosotros no se había achicado mucho durante el año pasado en Mandalay. Todavía me sentía pequeña, inmadura e inconforme.
Razones de más para correr lejos de aquí por las escaleras, decidí. Tendría una nueva compañera de cuarto este año, y no podía esperar para decir hola.
Cuando entré en mi habitación, Candela me miró.
–Bienvenida al infierno.
Estaba echada a lo largo de su colchón sin funda, con los brazos extendidos. Su gastada bolsa estaba abierta y desparramada por el suelo con sus ropas. Parecía que había sacudido su bolso, porque no podía creer que ella empacara sus cosas de esa manera.
–Es bueno verte, también – Me senté en el borde de mi cama – Creí que por lo menos estaría feliz de que seamos compañeras de cuarto este año –

–Créeme, eres la única razón por la que puedo aguantar pensar en estar aquí este año, también. ¿Han sobornado tus padres a la señora Bethany o qué? En ese caso les debo una.
– No, sólo ha sido suerte – Aquello era una mentira. Mis padres no le habían pedido a la señora Bethany ningún favor, pero, al parecer, aquel curso había admitido a un número impar de humanos y vampiros, tanto chicos como chicas. Como yo aun comía alimentos normales más de lo que bebía sangre, me habían considerado el vampiro con más probabilidades de ocultar la verdad a un humano cuando cenaramos en nuestras habitaciones, como hacíamos todos en Mandalay.
Que me tocara Candela, no obstante, eso sí había sido un golpe de suerte. Eso y el hecho de que casi todas las otras chicas humanas que habían estudiado en Mandalay el año anterior se hubieran asegurado de hacer el curso siguiente en otro sitio.
– Entonces – dije, tratando de sonar pacífica – además de mi fascinante compañía ¿qué te hizo volver este año a Mandalay? Sé que no es eso lo que planeaste –
– No te ofendas, pero tu fascinante compañía no hubiera sido suficiente para traerme de vuelta – Candela rodó a un lado del colchón, por lo que pudimos vernos las caras mutuamente. Su oscuro cabello estaba, incluso, más corto que el año pasado; pero por lo menos, esta vez seguro que había ido a un peluquero que lo había hecho lucir bien, hasta un poco punk – Les dije a mis padres que quería ir a otro lugar. Tal vez vivir con mis abuelos en Houston, ir al colegio allí. No quisieron escuchar. Mandalay es “privado” y “exclusivo”, y eso tendría que ser suficiente para mí, según ellos –
– Aún sabiendo sobre Erich?
Candela contrajo su boca hasta hacer una mueca.
  Dijeron que probablemente estaba coqueteando conmigo. Dijeron que yo era tan antisocial con los chicos que tendría que aprender “como hacer que me guste alguien en reciprocidad” –
La miré horrorizada. Augusto no era alguien que hubiera querido gustarle a Candela porque quería ser su novio. Él había sido un vampiro que había querido atraparla y matarla. Candela no sabía esto, pero entendió que había sido peligroso tenerlo cerca. Si yo les hubiera dicho a mis padres que alguien me había asustado como Augusto la asustó, mi papá me hubiera cuidado hasta que me sintiera a salvo otra vez, y mi mamá probablemente hubiera agarrado un bate de basseball para amenazar a cualquiera que haya asustado a su pequeña niña. En cambio, los padres de Candela se habían reído de ella y la habían mandado otra vez al sitio que ella odiaba.
  Lo siento –  dije.
Ella se encogió de hombros.
  Debí suponer que no me escucharían. Ellos nunca lo harían. Incluso cuando…
– ¿Cuando qué?
Candela no contestó. Se sentó en la cama y señalo acusadoramente la pared que había detrás de mí.
  Ya veo que has traído el Klimt?
Tenía mi pintura del El Beso de Klimt sobre de mi cama. El Beso era tan importante para mi vida que había olvidado que Candela nunca lo había visto.
  ¿Qué? ¿No te gusta?
– Rocío, esa pintura es muy cliché! Podés ponerla en un imán de heladera, pero no acá
– No me importa –  Tal vez es estúpido que te guste algo porque les gusta a todos los demás, pero más estúpido es que no te guste algo porque a nadie más le gusta – Es hermoso, y es una de mis cosas favoritas, y está en mi parte de la habitación, así que, se queda –
  Yo puedo pintar mi parte de la habitación de negro – dijo Candela en un contraataque.
– Eso no sería malo –  Me imaginé pegar estrellitas en la oscuridad de la habitación, o colgarlas desde el techo, justo como mi habitación cuando era pequeña – Sería fabuloso para nosotras, pero creo que no lo sería para la señora Bethany, no nos dejará salirnos con la nuestra –
  ¿Quién dice que no le gustará? ha hecho todo lo posible por hacer de esta escuela un lugar escalofriante, ¿por qué, entonces, no pintar todo de negro?
Tuve una visión de las torres de la escuela en un brillante negro que era lo único que necesitaba para verse mejor que el castillo de Drácula.
– Incluso los baños, incluso las gárgolas. Pero creo que no podremos hacer a Mandalay más terrorífica, pero podemos intentarlo ¿o no?
– Eso seguirá siendo mejor que estar en casa – Los ojos de Candela brillaron extrañamente cuando dijo esto y me pareció que su espíritu era mucho más anciano que todos los vampiros que rondaban por aquí.
Quise preguntarle más acerca de lo que había pasado con sus padres, pero no supe cómo. Cuando estaba tratando de encontrar las palabras adecuadas, Candela dijo bruscamente:
– Vamos, ayúdame con ésta cosa
– ¿Qué cosa?
  Mi equipaje.
  Oh –  dije, asintiendo mientras nuestros pies y cabezas se perfilaban hacia donde estaban sus cajas y bolsos – Las cosas –

Luego de que terminamos de hacer su cama y ordenar sus pocas cosas, Candela quiso dormir una siesta. Sus padres no eran ricos, como la mayoría de las familias de los humanos de Mandalay; asique ella no había sido conducida hasta aquí por un lujoso Sedán, ella había tenido que tomar un autobús desde Boston, hacer algunas transferencias, y luego esperar por un taxi que la trajera hasta aquí. Estaba completamente cansada y cayó en un profundo sueño antes de que yo terminara de atarme los cordones para ir afuera.
Candela está aquí en plan de estudios, creo. Eso significa que la señora Bethany debe estar pagando su estancia aquí, pero… ¿Por qué haría algo así?
Todos los estudiantes humanos están aquí por alguna razón, pero Candela probó que su razón no era el dinero. Pero, entonces, ¿qué era? ¿Era Candela más importante que el resto?
Más preguntas sin una respuesta.
Me adentré en los jardines para ver cuánto había cambiado Mandalay, ahora que otros estudiantes estaban aquí. Los humanos estaban hablando entusiasmadamente, haciendo nuevos amigos, mientras los vampiros los miraban, relajados y condescendientemente.
Mi estómago se revolvió. Casi era la hora del almuerzo. Esperé ser la única vampiro que pensaba en comida mientras miraba a aquellos humanos, pero, probablemente, no lo era.
– Hola, Rochis
Nunca en la vida alguien me ha llamado “Rochis” antes, pero supe quién lo había dicho incluso antes de terminar de voltear.
– Nicolás!
Nicolás estaba mirándome en medio de los jardines, con una gran sonrisa en el rostro. Y, como usualmente hacía, había reajustado el uniforme de Mandalay; a pesar de que los colores eran los mismos, su corbata estaba decorada con una chica hula pintada, y su adorada gorra de Phillies estaba en su cabeza. Corrimos a los brazos del otro riendo, y me levantó tato que mis pies perdieron el contacto con el suelo.
Para cuando me dejó en el piso, yo estaba mareada, pero seguía sonriendo.
– ¿Tuviste un buen verano? Recibí tus postales de Buenos Aires, pero luego no oí más de ti
– Después de toda la diversión del mar, me tuve que poner a trabajar. Woodson Enterprise tiene trabajos de verano y papá estaba solo. Ya sabes, hay que aprender el oficio familiar. Pero, cuando eres un interno no aprendes sobre lazos, aprendes sobre cómo quiere la gente sus cafés! Me pasé el resto del verano tratando de recordar quién quería un Chocolate caliente. Seriamente lamentable. ¿Estuviste aquí la mayor parte del tiempo?
–Pasamos el cuatro de Julio en D.C. Mostly, mi madre nos llevó a pasear por los monumentos y esas cosas. Pero el Museo de Historia fue muy lindo, tenían algunos meteoritos que se podían tocar…
La mano de Nicolás se dirigió disimuladamente a un bolsillo de mi pollera y yo fingui no ver el sobre que llevaba. Mi corazón empezó a latir más fuerte.
– Bueno, fue divertido. Por lo menos estuve lejos de este lugar una semana del verano, porque por más aburrido que sea durante el año, es mucho peor en las vacaciones, y aún más cuando estás prácticamente sola – Yo estaba balbuceando, sin prestar atención a lo que decía – Algunas veces bajaba a Riverton en los fines de semana, y estuve bien… emm… si…
– Hablaremos más tarde – obviamente, Nicolás se había dado cuenta de que yo no podía pensar en nada más que no fuera el papelito que había puesto en mi bolsillo – ¿Nos encontramos luego de comer? Puedes conocer a mi nuevo compañero de cuarto. Parece cool
– Si, de acuerdo – Le prestaba tanta atención que, si me hubiera preguntado si quería que me cortaran la cabeza, le hubiera dicho que sí. La adrenalina fluía en mi cuerpo y me tensaba – ¿Nos vemos aquí?
– Está bien.
Sin otra palabra, corrí lejos de él, derecho hacia el pasillo con columnas de hierro del jardín. Afortunadamente, no había nadie ahí, lo que significaba que lo tenía todo para mí.
Subí los escaloncitos y me senté en otro. Revolví el bolsillo de mi pollera y encontré un pequeño papelito que tenía escrita una sola palabra. Estaba dirigida a mí.
Por un segundo, no pude abrirlo. Sólo pude contemplar aquella letra que conocía tan bien. La carta había sido enviada a través de Nicolás hacia mí, por el compañero de cuarto de Nicolás del año anterior...
Gastón.

2 comentarios:

  1. ayyy no lo puedes dejar asiii kiero saber k dice esa carta subir rapido besosss

    ResponderEliminar
  2. Me muero del amor ♥ eso quiere decir que el rubio no se olvidó de ella!!!!

    ResponderEliminar